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04 ene 13 La patria libre y próspera de José Martí

Por Carlos Rodríguez Almaguer*

“Antes que cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la patria,
se unirá el mar del Sur al mar del Norte,
y nacerá una serpiente de un huevo de águila.”
José Martí
Lectura en Steck Hall, Nueva York, 24 de enero de 1880

 

Vine al mundo por los campos que rodean a un pequeño batey en el límite norte entre el Camagüey y Oriente, cuando ya la Revolución Cubana había cumplido 12 años, en octubre de 1971. Año duro, como han sido casi todos los años de una Revolución que no aceptó rendirse cuando las esperanzas de que fuera “una revuelta más, liderada por un caudillo ambicioso” se vinieron abajo, y sus enemigos vieron llegada la hora de estrangularla. La obra social que ya desplegaba el nuevo proceso en el campo de la salud pública y gratuita para todos,  logró salvar “milagrosamente” la vida de aquel endeble bebé que fui, nacido a destiempo, y que hubo de permanecer todavía en una incubadora bajo los cuidados intensivos de médicos y enfermeras solícitas por un período largo, hasta la sobrevida.

Mi madre, joven de 17 años, era maestra rural. Mi padre, obrero agrícola. Mi casa siempre estuvo llena a la vez de libros y estrecheces. Lo que soy y seré lo debo a la obra profundamente humana de la Revolución y a sus hombres y mujeres, porque ella no es un ente abstracto, tiene rostros y voces, tiene nombres que habrán de “tener siempre cubierto libre en nuestra mesa” y altares cariñosos en nuestros corazones, como pedía José Martí para los padres fundadores de la nación.

Cincuenta años, en tiempo histórico, es apenas un suspiro en la inmensidad de los siglos para un pueblo que ha sido en los últimos 500 años, desde la llegada de los conquistadores españoles hasta hoy, 400 años colonia de España y otros 60, neo colonia yanqui. Hace muy poco tiempo nos gobernamos a nosotros mismos, el tiempo que lleva en el poder la Revolución de enero de 1959. Por eso Fidel ha llamado, con razón, “errores de aprendizaje” a aquellos desaciertos que se han cometido en el maremágnum de presiones a que se ha visto sometido el Gobierno Revolucionario, por los problemas internos heredados de cuatro siglos y medio de expoliación extranjera y por las descomunales presiones externas venidas de los mismos que nos explotaron antes y nos quieren ahogar ahora. Algunos de esos errores, por supuesto, han dependido más de los hombres que ejecutan, que de los que preven, puesto que son más aquellos.

En cambio, en tiempo humano, 50 años es más de media vida y ello ha de tenerse en cuenta por los que representan con sus nombres y sus actos, en cualquier lugar y época, a esa Revolución inspirada en los más elevados principios éticos y humanistas que ha conocido la sociedad humana hasta nuestros días. Con razón también, Fidel expresó que “hemos hecho una revolución más grande que nosotros mismos”. Nadie, ni joven ni viejo, tiene el derecho de sentirse jamás por encima de la “revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes” por la que marcharon dispuestos a morir miles de hombres, jóvenes en su inmensa mayoría, hacia las arenas de Playa Girón, en abril de 1961. Muchos de ellos entregaron allí, enfrentando a los odiadores de este mundo, sus preciosas vidas.

Hemos hecho los cubanos en todos estos años muchas cosas para hacer y mantener a la patria libre de cualquier intromisión extranjera, tanto en el espacio físico que la sostiene, como en el espacio cultural que la compone, desde lo político hasta lo espiritual. Y Cuba es de una vez y para siempre libre, independiente y soberana. En cambio, y a pesar de todos los esfuerzos, muchos de ellos mal organizados y otros tantos peor implementados, más las zancadillas perennes de las poderosas fuerzas externas que no quieren que avancemos, no hemos logrado todavía hacer a la patria próspera como soñó el Apóstol.

Somos los responsables de nuestro destino nacional e individual, y así como la dignidad nacional no es sino la suma de la dignidad personal de cada uno de sus integrantes, y como tampoco existiría la patria sin patriotas que la sientan, la sufran y enaltezcan con su trabajo y con sus vidas, tampoco tendremos patria próspera sin ciudadanos prósperos, ateniéndonos al precepto martiano de “con todos y para el bien de todos”, que solo excluye, según él, a quienes quieren o aceptan a Cuba sometida a algún poder extranjero.

A veces pareciera que individualmente sentimos un rechazo natural a la riqueza, que poseer es sinónimo de egoísmo y de maldad, cuando en verdad los instintos biológicos de sobrevivencia están más a flor de piel en aquellos que más privados se ven de satisfacer las necesidades naturales básicas como comer, tener un techo y vestirse, como establecería, según el propio Engels,  el Prometeo de Tréveris, Carlos Marx. De igual forma pareciera que ser pobre es sinónimo de sencillo, y por tanto la pobreza devendría en virtud y no la sencillez. La primera no es ni virtud ni vicio, sino desgracia de la que debe ser  obligación humana esforzarse por salir y a la vez ayudar a otros a que salgan de ella. La segunda, responde a una actitud ante la vida y no al tamaño de la bolsa, y que por tanto puede encontrase en determinadas personas, independientemente de la prosperidad de que gocen o la precariedad de que padezcan.

El socialismo en sí mismo ha tenido desde sus orígenes la premisa ética de luchar contra la pobreza material y espiritual humana y, también, contra la riqueza material mal repartida o mal obtenida, pero no contra la riqueza en sí. Contra aquellas riquezas injustas habrá que luchar siempre, como habrá que luchar contra el igualitarismo, también injusto, que por proteger al holgazán  desalienta al laborioso. “Tener no es signo de malvado, y no tener tampoco es signo de que acompañe la virtud”, como ha dicho sabiamente el Trovador. De hombres y de mujeres, prósperos y generosos, tenemos ejemplos sublimes en nuestra propia historia, tantos acaso como los que tenemos de personas pobres y mezquinas que, sofocadas por los apetitos, sin cultura ni instrucción que les sirvan de freno y solo con los instintos por brújula, han sucumbido a las más bajas pasiones humanas y han cometido los más horrendos crímenes en contra de la Patria y de sus hijos.

Por ello salté de alegría cuando en la clausura de la pasada Asamblea Nacional, con las mismas banderas de Yara y de Guáimaro presidiendo el Salón de Sesiones, escuché a Raúl decir que “Valoramos que la actualización del modelo económico cubano, tras las medidas iniciales de supresión de prohibiciones y otras trabas para el desarrollo de las fuerzas productivas, marcha con paso seguro y se empieza a adentrar en cuestiones de mayor alcance, complejidad y profundidad, partiendo de la premisa de que todo lo que hagamos va dirigido a la preservación y desarrollo en Cuba de una sociedad socialista sustentable y próspera, única garantía de la independencia y soberanía nacional conquistadas por generaciones de compatriotas en más de 144 años de lucha.”

A los “retranqueros” de la nueva política económica que actualiza y salva a la vez al socialismo y a la nación en Cuba habrá que tenerlos bien identificados y de cerca, para salvar al que quiera salvarse con la patria, y apartar a tiempo, sin merma de su dignidad, a los que, aún con una equivocada “buena fe”, quieran salvarse a su costa o hundirse con ella. Temer a la liberación de las fuerzas productivas en una Revolución que se ha encargado desde el primer momento de desarrollarlas  y fortalecerlas, es un suicidio. Temer a la acumulación de riquezas bien habidas por los que la trabajan con sus manos o con su intelecto, bajo la sospecha de que la prosperidad engendra el egoísmo, es no tener en cuenta lo expresado por Martí  de que “Ser bueno es el único modo de ser dichoso. Ser culto es el único modo de ser libre. Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno.”

Trabajemos cada uno la parte de deber que nos corresponde, hacia la patria y hacia la familia que es nuestra patria chica, y aprovechemos el enorme caudal de conocimientos, bondad e ingenio  que hemos acumulado en estos años gracias a la Revolución que nos hicimos los cubanos y que hemos sabido conservar por más de medio siglo frente a todos los peligros. Esa será una de las mejores maneras de honrar, en el 160 aniversario de su natalicio, la memoria de aquel hombre solar que nos enseñó que “el patriotismo es un deber santo, cuando se lucha por poner la patria en condición de que vivan en ella más felices los hombres.”

*Profesor, escritor y estudioso del legado de José Martí,  Héroe Nacional de Cuba

04 ene 13 El nivel de vida de los españoles ya cae más que en la Gran Depresión de EEUU

 

 

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Juan Carlos Barba

 

Por ello es tan poco comprensible la insistencia de Europa en castigar todavía más a los ciudadanos españoles en lo que a estas alturas parece más un auténtico ejercicio de sadismo que algo dirigido por la racionalidad…

Durante varias generaciones en el imaginario de los ciudadanos de los EEUU pesó como una losa el trauma colectivo que supuso la Gran Depresión: un tiempo de pobreza y penurias que marcó el fin de una época en la política económica no sólo de los EEUU sino de todo el mundo. Durante aquel período el PIB de los EEUU, país donde casi con más gravedad golpeó la crisis, declinó aproximadamente una tercera parte, el paro llegó al 25% y el consumo y la inversión se desplomaron.

Existe un cierto consenso entre los estamentos oficiales y la mayoría de los economistas en que en modo alguno puede compararse ese período de empobrecimiento con el que estamos viviendo ahora; pero, ¿es eso cierto? ¿Qué está ocurriendo realmente en España con aquellos parámetros que reflejan el nivel de vida de los ciudadanos? Es decir, fundamentalmente el consumo.

En primer lugar veamos lo que ha pasado con el comercio en los últimos cinco años. En el gráfico podemos apreciar cómo éste ha decaído nada menos que un 27,1%, siendo lo más preocupante que la caída en estos momentos es más grave que durante la media del período.

Podemos ver a continuación la evolución de un índice más amplio, el de los servicios de mercado, que incluye también el comercio. Como vemos el descenso es aún mayor, llegando al 33,2%. En este caso el descenso que se aprecia en los últimos meses está dentro de la media de los últimos cinco años. Las ventas interiores de las grandes empresas, que suponen más de la mitad de la actividad económica del país, han tenido una evolución aún peor, en concreto bajan un 36,2% desde 2007. Hay que destacar que en este caso no se trata de encuestas, sino de datos totales compilados por la Agencia Tributaria. La situación en el último año se ha agravado sobremanera, y especialmente desde la subida del IVA.

Existen también agregados que miden el consumo dentro del país. El primero de ellos son las disponibilidades interiores de bienes de consumo no duradero (menos de tres años de vida útil), que se hunden un 32,2% desde 2007.

En cuanto al consumo de bienes duraderos, la situación es mucho peor, habiendo bajado un 71,9% desde 2007.

Por fortuna disponemos de datos equivalentes sobre lo que ocurrió en la Gran Depresión en los EEUU. Desde 1929 a 1933 (punto más bajo de la depresión), el consumo de bienes no duraderos cayó un 29%, es decir, 3 puntos menos que en España en el período 2007-2012. En cuanto al consumo de bienes duraderos, éste descendió un 55%, nada menos que 17 puntos menos que los vistos en España actualmente.

Escuchando lo que dicen los políticos y ciertos datos económicos que son los más aireados (especialmente el PIB, que baja sólo 5 puntos desde el inicio de la crisis) podría pensarse que lo que está ocurriendo en España es una recesión sin más, y perfectamente asimilable a la de otros países. Nada más lejos de la realidad. En Francia, por ejemplo, la actividad de los servicios se halla en estos momentos sólo un 2% por debajo de la de 2007,  mientras que el índice de comercio minorista está un 8,6% por encima.

Los datos de la coyuntura económica española nos están dando una bien distinta, una imagen de gravísimo declive en los estándares de vida como probablemente no se ha visto en ningún país avanzado en los últimos 100 años, en período de paz. Una imagen que coincide plenamente con la percepción de la gente que vive y lucha a pie de calle y no vive en la torre de marfil de unos despachos situados en Moncloa, en los ministerios, ayuntamientos o consejerías.

Por ello es tan poco comprensible la insistencia de Europa en castigar todavía más a los ciudadanos españoles en lo que a estas alturas parece más un auténtico ejercicio de sadismo que algo dirigido por la racionalidad. Y aún menos se entiende la sumisión de un Gobierno que en lugar de defender a sus ciudadanos parece preocuparse sólo de su propio bienestar.

Kaos/financialred.com

03 ene 13 La economía israelí creció un 3,3 % en 2012

Pese a que fue el ritmo más bajo de los últimos tres años, Israel superó ampliamente a varios países desarrollados.

Las razones principales del escaso crecimiento de la economía se deben, mayoritariamente, a la disminución en la cantidad de exportaciones a Europa, el principal compañero mercantil de Israel.

Los gastos de los consumidores y las inversiones también crecieron en menor medida con respecto al 2011, a pesar de que el gobierno elevó el gasto público. De todas formas, el Estado judío superó al 1,4% de la tasa de crecimiento promedio de las naciones occidentales.

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03 ene 13 Los hogares españoles vuelven a la bombona de butano, acuciados por el alza del gas y la electricidad

Repunta el consumo de la “energía de los pobres” por las subidas de luz (+14%) y gas natural (+7%) en un solo año

Las ONG alertan de las consecuencias de una nueva lacra provocada por las cifras de paro: la pobreza energética

Un operador transporta una bombona de butano / EFE

La llamada “energía de los pobres”, la bombona de gas butano, vuelve a instalarse en los hogares españoles. Así lo reconocen los tres principales suministradores de este producto, Repsol, Cepsa y Galp. La antaño popular bombona naranja sufrió en los pasados años del dispendio económico un evidente ocaso y descendió en porcentajes de dos dígitos, a medida que se expandían las instalaciones del gas natural. Con la prolongación de la crisis el descenso se ha frenado y, en comunidades deprimidas como Castilla-León, se registra un significativo crecimiento en la distribución, según indicaron fuentes de Repsol a la prensa de esta comunidad.

Esta nueva juventud del butano se asienta en dos fundamentos. El primero, el exponencial incremento en los hogares de la factura de la electricidad y del gas natural, que en los últimos 13 meses acumulan alzas del 14% y 7% respectivamente. En segundo lugar y pese a que el precio del butano también ha subido entorno a un 6%, su mayor poder calorífico en relación con el gas natural y, sobre todo, la ausencia de las partidas fijas en los recibos, lo convierten en un recurso más barato y, por tanto, más apreciado en las maltrechas finanzas familiares.

Alza del año nuevo

Como viene siendo ya una tradición, la energía, igual que los precios y tasas de otros productos y consumos básicos, ha vuelto a subir en el arranque de 2013. La Tarifa de Último Recurso (TUR) de la luz recibió las campanadas del año nuevo con un alza del 3%. El día 1 de julio el recibo eléctrico ya había crecido un 3,95% de media. Mientras, el gas natural se incrementaba un 2,26% y el precio de la bombona de butano creció un 5,92%. En la anterior revisión de abril, la tarifa del gas natural se incrementó una media del 5% y la eléctrica un 7%. En enero de 2012 el recibo de la luz permaneció estable, mientras que el del gas subió un 0,5%.

Este espectacular incremento en los precios de los suministros energéticos afecta a todos los hogares. El gas natural tiene 7,2 millones de clientes, de los que 4,7 millones están en el mercado libre y 2,5 millones se encuentran vinculados a la tarifa regulada. Los consumidores de electricidad acogidos a la tarifa regulada suman 20 millones. En 2011 se consumieron en España unos 80 millones de bombonas de butano, contando como clientes a unos siete millones de familias. Repsol lidera este mercado con una cuota del 75%. Cepsa y Galp se reparten el 25% restante.

Múltiples usos

Los principales usos domésticos del butano vuelven a ser para cocinar y asegurar el suministro de agua caliente. Por encima de cualquier otro, no obstante, se encuentra el abastecimiento de las ancestrales estufas para sustituir a otras formas más caras de calefacción. El gas natural que se distribuye por canalizaciones permanentes en los hogares es más cómodo y seguro. Sin embargo, en un momento en el que el ahorro es la primera prioridad, la tradicional bombona naranja ofrece ventajas.

Un estudio del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético afirma que el butano tiene mayor poder calorífico que el gas natural: 12,7 kWh por cada kilo frente a 10,8 kWh por m3. Pero la diferencia principal entre ambos tipos de suministro hay que buscarlo en los costes fijos que conlleva el gas canalizado frente al que se suministra en bombonas. El consumo de gas natural obliga al alquiler del contador (16,28 euros al año en el caso de Gas Natural) y, en algunos casos, el denominado canon IRC, que se abona por el uso y mantenimiento de la instalación común del edificio cuando esta es propiedad de la comercializadora (79,72 euros anuales). A todos los apartados anteriores hay que añadir el 21% de IVA, que en el caso de los 16,10 euros que cuesta la bombona ya está incluido, según información suministrada por Repsol.

Pobreza energética

El repunte en los hogares españoles de la bombona de gas butano es un síntoma preocupante de pobreza energética que se ha instalado entre nosotros con la persistencia de la crisis económica. Otros síntomas asociados son el establecimiento en muchas casas de una única ducha semanal, la reducción de las horas de calefacción o eliminar puntos de luz.

Las ONG alertan sobre esta nueva cara de la pobreza que, según un estudio de la Asociación de Ciencias Ambientales, afectó en 2012 a uno de cada tres hogares cuyos miembros están en paro. La Cruz Roja señala que el 43% de la población que recibe sus servicios asistenciales tiene dificultades para pagar sus facturas de energía, por lo que, además de repartir alimentos, la organización ha tomado la decisión de distribuir estufas de bajo consumo durante este invierno.

El estudio de la Asociación de Ciencias Ambientales calcula que entre 2.300 y 9.300 muertes prematuras al año en España pueden deberse a la pobreza energética. Estos datos de víctimas mortales se sitúan por encima de los accidentes de tráfico.