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20 dic 12 El nuevo mercado petrolero…

En una época revolucionaria el país vive una vida tan rauda y agitada que es imposible determinar, en el fragor de la lucha política, los grandes resultados de la evolución económica…

 Vladímir Ilich Uliánov

El pasado jueves 29 de noviembre participamos en una conferencia sobre Mercado petrolero y su efecto sobre las Cuentas del país, en el marco de la cátedra Contabilidad Social que coordina la economista Idana B. Rincón Soto, profesora de la Escuela de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de La Universidad del Zulia. En dicho coloquio aspirábamos disertar acerca de los efectos del pujante mercado petrolero y energético mundial sobre la economía venezolana, que desde el año 2008 viene recuperando espacios e incrementando sus precios a paso de vencedores… sin embargo, en vista de la evidente postración del cuadro financiero nacional, terminamos conversando sobre el estado actual de la economía venezolana a pesar del mercado petrolero global.CONFERENCIAPor: Franco D´Orazio P.

Del trabajo preparatorio de la conferencia derivó el siguiente ensayo, que contiene dos partes. La primera versa sobre los conceptos que gobiernan el mercado y su estructura global, así como un bosquejo de la materia energética y petrolera en específico, a fin de establecer las bases de la discusión posterior; y la segunda parte se refiere al impacto de la industria petrolera venezolana sobre las finanzas del país.

I.      Conceptos que gobiernan el mercado y su estructura.

El concepto de mercado es tan antiguo como la civilización misma, es una cultura universal, sin embargo su estudio y definición científica son de reciente data y su análisis tan amplio como las diferentes realidades existentes en la comunidad de naciones, donde cada quién tiene sus propias peculiaridades productivas y comerciales. La evolución del mercado se ha asociado al progreso de los medios de producción… y hasta teorías políticas se han desarrollado en su entorno, las cuales han generado no pocas transformaciones o revoluciones a través de los siglos.

Se ha entendido como el lugar en el cual concurren vendedores y compradores a tranzar productos, bienes y servicios, aunque en la modernidad, sin haberse eliminado esos sitios físicos y mucho menos las populosas y bulliciosas pulgas que coexisten y se multiplican a nivel internacional, el intercambio mercantil se realiza también de manera virtual, electrónicamente, desde los sitios de comercialización o de las bolsas de valores en todo el mundo… donde pululan las pulgas más exquisitas.

De tal manera que la existencia de un mercado implica la oferta de productos, bienes o servicios requeridos para una cantidad importante de consumidores, así como de productores dispuestos a fabricarlos y ofertarlos. También debe haber disponibilidad de esos productos a corto, mediano y largo plazo a fin de estimular su uso global y además, es imprescindible que se establezca un precio de equilibrio que haga factible el negocio en el tiempo, a ambos lados del mostrador.

Aparte de esas definiciones materiales, a mi juicio hay tres elementos que deben estar claros en la mente de quién analiza algún mercado concreto. En primer lugar debe considerarse su estructura, la conforman en primera instancia sus actores o factores más influyentes: suplidores, consumidores e intermediarios, fundamentalmente; en segundo lugar deben conocerse las variables más importantes del mercado, como productos, tipos, segmento al cual se dirige, contratos, duración, etc., y en tercer lugar, las circunstancias bajo las cuales ocurren las transacciones de compra-venta… todo esto adicional a las teorías económicas, consideraciones políticas aparte, que circunscriben estos conceptos y que incluyen términos como mercado libre, mercantilismo, monetarismo y capitalismo.

En el renglón energético que abordaremos más adelante, aplica exactamente el mismo concepto de mercado y en el caso que nos ocupa, la industria petrolera, una centena de países producen y se abastecen a sí mismos y de paso, poco más de una docena de ellos cuentan con suficientes excedentes de recursos de hidrocarburos para satisfacer la demanda de la comunidad de naciones… y ha sido así desde hace poco más de siglo y medio.

Algunas definiciones pertinentes…

Antes de abordar el aspecto comercial de la materia hidrocarburos es prudente repasar las tesis económicas que aplican en la materia, como la de Mercado libre, que se corresponde con un sistema en el cual los precios de los productos, bienes y/o servicios, es acordado por consentimiento mutuo entre vendedores y consumidores quienes observan las leyes de la oferta y la demanda1. Este concepto requiere para su implementación de la libre competencia entre los factores de mercado, lo que implica que entre los participantes se realicen transacciones voluntarias [1].

Así que la actuación en tal ambiente mercantil requiere fijar otros conceptos igualmente importantes para saber que estamos gestionando, como mercantilismo, monetarismo y al final, debe asumirse la existencia del sistema integral que permite negociar globalmente, el capitalismo2.

Se denomina Mercantilismo a un conjunto de ideas políticas y económicas pragmáticas desarrolladas en Europa a partir del siglo XVI hasta el XVIII, y que se caracterizaron por la decidida intervención del Estado en la economía, coincidente con el desarrollo del Absolutismo monárquico. Consistió en una serie de medidas centradas en tres ámbitos: las relaciones entre el poder político y la actividad económica, la intervención del Estado y el control de la moneda.

Allí mismo nació la regulación estatal de la economía, la unificación del mercado interno, la medida del crecimiento poblacional, el aumento de la producción propia (con cierto proteccionismo), la imposición de aranceles a los productos extranjeros (en línea con lo anterior) y el incremento de la oferta monetaria, siempre con vistas a la multiplicación de los ingresos fiscales y la formación de Estados-nación lo más fuertes posible. El mercantilismo entró en crisis a finales del siglo XVIII y según varias enciclopedias y textos especializados, prácticamente desapareció para mediados del XIX, ante la formulación de las nuevas teorías fisiócratas y liberales, las cuales ayudaron a Europa a recuperarse de la profunda crisis del siglo XVII y las catastróficas guerras revolucionarias francesas [2].

No obstante considerarse una teoría obsoleta, podemos inferir que a partir de la segunda mitad del siglo XX  estas ideas mercantilistas han sido recogidas y aplicadas en los países de corte socialistas, comunistas para ser más precisos, donde el poder político establecido en el Estado aspira controlarlo absolutamente todo… en una especie de Absolutismo Estatal.

Por su parte, el Monetarismo se entiende como la variante del pensamiento económico que se ocupa de los efectos del dinero sobre la economía en general. Aún cuando no constituye una escuela del pensamiento económico como tal, ha ejercido una gran influencia sobre numerosos economistas y de hecho, hay una escuela de pensamiento económico conocida como la Escuela de Economía de Chicago que generalmente es percibida como “monetarista” a tal punto, que cuando se usa el término se entiende que ellos están influidos por Milton Friedman [3].

ConfALa teoría macroeconómica de Chicago rechazó el keynesianismo a favor del monetarismo hasta mediados de la década de 1970, cuando se convirtió en una nueva macroeconomía clásica en gran medida basado en la Teoría de las expectativas racionales. Economistas de Chicago aplicaron esa asunción a otras áreas de la economía, tales como finanzas, lo que produjo la influyente hipótesis de eficiencia de los mercados. El keynesianismo o economía keynesiana es una teoría económica propuesta por John M. Keynes, plasmada en su obra Teoría general del empleo, el interés y el dinero, publicada en 1936 como respuesta a la Gran Depresión de 1929, por lo tanto está basada en el estímulo de la economía en épocas de crisis [4].

La economía keynesiana se centró en el análisis de las causas y consecuencias de las variaciones de la demanda agregada y sus relaciones con el nivel de empleo y de ingresos. El interés final de Keynes fue poder dotar a instituciones nacionales o internacionales de “poder para controlar la economía” en las épocas de recesión o crisis. Este control se ejercía mediante el gasto presupuestario del Estado, política que se llamó “política fiscal”. La justificación económica para actuar de esta manera parte del efecto multiplicador que se produce ante un incremento en la demanda agregada.

Aunque ésta es una teoría capitalista, generada en tal suelo, ha sido ampliamente aplicada en países de corte socialistas en los cuales el aparato económico se mueve fundamentalmente al compás de la política fiscal trazada por el gobierno.

Ahora bien, el origen etimológico de la palabra Capitalismo proviene de la idea de capital y su uso para la propiedad privada de los medios de producción; sin embargo, se relaciona mayormente al capitalismo como concepto con el intercambio dentro de una economía de mercado que es su condición necesaria, y a la propiedad burguesa que es su corolario previo como forma más acabada y coherente de la propiedad privada. El capitalismo es un orden social que resulta de la libertad económica en la disposición y usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción, definidos de esa manera desde mediados del siglo XIX al XX por los pensadores antes mencionados.

En el capitalismo, los individuos y las empresas llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes o de servicios en forma libre dentro de la división del trabajo, con el propósito necesario del beneficio monetario para la obtención de recursos en función de cualquier orden de fines dentro del marco de una cooperación mediatizada por el mercado. La distribución, la producción y los precios de los bienes y servicios son determinados por el libre mercado, la oferta y la demanda entre productores y consumidores. En consecuencia, se denomina sociedad capitalista a toda aquella sociedad política y jurídica originada en la civilización occidental y basada en una organización racional del trabajo, el dinero y la utilidad de los recursos de producción, caracteres propios de ese sistema económico2.

Regulaciones del mercado energético…

Otro aspecto importante de tomar en cuenta son los efectos que producen las diferentes doctrinas políticas afectas o antagónicas al concepto mercado, que lo estimulan (las existentes en el mundo occidental) o restringen (las derivadas de la revolución bolchevique), y en la misma medida deben considerarse las regulaciones que diferentes organizaciones multinacionales han implementado a fin de ordenarlo para evitar su estigmatización. De los mejores esfuerzos realizados para controlar o regular de alguna manera el mercado energético, en su momento, es bueno recordar los siguientes:

La tercera década del siglo XX se inicia en concierto con la Gran Depresión en suelos norteños, y para entonces ya era habitual pensar en términos de automóviles, naves y aviones impulsados por motores de combustión interna, masificándose esos sistemas modernos de transporte y complementándose el suministro mundial de hidrocarburos con las inmensas reservas petroleras detectadas en el Medio Oriente, el Continente africano y en los EE.UU de Norteamérica.

En esa época, la superabundancia de petróleo aunada a la disminución del consumo, ocasionado por los problemas depresivos que se presentaban en diferentes sectores económicos, hacían estragos sobre el factor precio del crudo, que apenas alcanzaba una decena de centavos de dólares por barril… los precios más bajos observados el siglo pasado y tal vez, los menores de toda la historia petrolera, inclusive, a valor constante, por debajo de los 9 $/Bls. Por ese fenómeno comenzarían a aparecer en el escenario comercial las regulaciones de producción, tales como el prorrateo ensayado por la Comisión de Ferrocarriles del Estado de Texas, aún activa hoy día, al principio sin autoridad legislativa en la materia pero que con el tiempo y la colaboración de los productores del suroeste estadounidense, logró normalizar el mercado y elevar la cotización del crudo hasta la que fue su meta, que en aquel entonces representaba el valor de 1 $/Bls.

Ese fue un intento exitoso de regulación estatal, pero para 1928 las empresas petroleras más importantes del momento también comprendían la conveniencia de la integración y la internacionalización y para ello, suscribieron el Acuerdo de Achnacarry, en Escocia, por medio del cual aseguraban para sí la integración de la cadena de comercialización, desde el pozo hasta el consumidor final… al mismo tiempo que se distribuyeron geográficamente el mercado y establecieron por vez primera una política de precios, que para la época pretendían ser justificadamente altos como para asegurarse la rentabilidad del negocio, y, al mismo tiempo, serían lo suficientemente bajos para estimular el uso del petróleo como energético en todas las áreas de desarrollo de los países industrializados. Esos acuerdos monopolistas fueron liderados, fundamentalmente, por la Standard Oil de New Jersey, la Royal Dutch Shell y la Anglo Persian Oil Co1.

A partir de la Gran Depresión ocurrida en 1929, el gobierno estadounidense comenzó a establecer regulaciones federales a fin de ordenar el mercado interno, el cual dependía no solamente de su propia producción, sino que, por razones geográficas, también estaba influido por el transporte y la distribución de ciertos volúmenes importados desde el exterior, sobre todo de Venezuela que destinaba el 55% de sus productos a ese mercado del norte.

Pres1Esas regulaciones establecieron aranceles por el lado gubernamental, y cuotas de producción y distribución de mercados para el sector empresarial, lo que ocasionó restricciones en el nivel de importaciones a fin de normalizar el mercado doméstico en cuanto a precios y volúmenes se refiere.

Las major´s, denominación que se daban a los grandes consorcios petroleros que actuaban a nivel mundial, eran entonces la Standard Oil of New Jersey (hoy la Exxon), la Standard Oil of California (Socal), la Gulf Oil, la Texaco (hoy día ChevronTexaco), la Mobil Oil (ya fusionada con la Exxon), la Royal Dutch Shell y la Anglo Persian Oil Company (hoy día British Petroleum: BP, fusionada con Amoco y Arco). Estas empresas, denominadas también Las Siete Hermanas, eran, con pocas excepciones, miembros del desmembrado Trust que originalmente formuló el señor John D. Rockefeller, la Standard Oil… luego, esas regulaciones establecidas por los consorcios internacionales fueron asumidas como propias por las naciones Aliadas a fin de ordenar el mercado petrolero durante la Segunda Guerra Mundial.

Un cuarto de siglo más tarde y a consecuencia del boom energético surgido en esa guerra, se creaba el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que pertenece a las organizaciones internacionales conexas al sistema de las Naciones Unidas (ONU). Este organismo empezó a funcionar en julio de 1957 y para noviembre del mismo año, la Asamblea General aprobó un acuerdo sobre la relación del OIEA con la ONU, a fin de tratar de acelerar y aumentar la contribución de la energía atómica para fines de paz y la salud, así como para establecer normas de seguridad nuclear y protección ambiental para la prosperidad en todo el mundo, teniendo como objetivo el asegurar que la asistencia prestada no se utilice con fines militares. La OIEA cuenta con asesores, equipo y capacitación para suministrar asistencia a los gobiernos en desarrollo, y promueve la transmisión de conocimientos teóricos y prácticos para que los países receptores puedan ejecutar eficaz y seguramente sus programas de energía atómica2.

Un poco después, en septiembre de 1960 se daba la fundación de la denominada OPEP: Organización de Países Exportadores de Petróleo, que junto con Venezuela fundaron Irak, Irán, Kuwait y Arabia Saudita y que, en conjunto, representaban cerca del 80% de las exportaciones mundiales de crudo para la época. A esos países signatarios, reunidos en un congreso de emergencia de ministros de petróleo celebrado en Bagdad, se le unieron luego Qatar, la Federación de Emiratos Árabes (por Abu Dhabi y Dubai), Libia, Argelia, Nigeria, Ecuador, Indonesia y Gabón (estos dos últimos retirados). A los Ministros de Petróleo de Venezuela, Pérez Alfonzo, y de Arabia Saudita, Abdullah Tariki, se les acredita la paternidad de esta organización internacional que ha contribuido en mucho a regular el mercado de los hidrocarburos.

Y como una clara respuesta a las aspiraciones de cartelizar totalmente el mercado por parte de los países productores, vía OPEP, o para prevenir nuevas acciones viscerales, vía embargo, por parte de la OAPEP (Organización Árabe de Países Exportadores de Petróleo), en noviembre de 1974 fue creada la AIE: Agencia Internacional de Energía, integrada por 26 naciones industrializadas agrupadas en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Estos han sido los principales esfuerzos realizados por la comunidad de naciones, productores y/o consumidores a nivel global, para ordenar sus actividades comerciales en materia energética.

Panorama energético actual…

Si listáramos el número de países que mayor volumen de recursos de hidrocarburos disponen para abastecer ese mercado global, en lo referente a petróleo, Arabia Saudita, Venezuela, Canadá, Irán, Iraq, Kuwait, los Emiratos Árabes, Rusia, Libia y Kazakstán encabezarían esa lista… mientras que en lo relativo a gas natural se añadirían Qatar, Turkmenistán, los Estados Unidos de Norteamérica, Nigeria y Argelia. De tal manera unas quince naciones están en capacidad de satisfacer las demandas mundiales de esos energéticos, cuyas reservas en números redondos alcanza la cifra de 1.400 millardos de barriles de petróleo de todas las denominaciones, desde crudos livianos hasta pesados y extra-pesados, y 6.600 billones (o trillones anglosajones) de pies cúbicos de gas natural. Ambas cifras certificadas a fines de la década pasada.

CL (2)Por supuesto, esos volúmenes disponibles, remanentes, son preocupantes visto el nivel de consumo actual que implica que los recursos mundiales ya están en franco descenso, tal y como ha sido analizado por diversos investigadores del área geológica y energética desde hace un par de décadas1. De ellos Bond Hatfield situó el pico de producción global entre los años 2006 y 2010, Campbell y Laherrére (a quienes corresponde el gráfico arriba mostrado) lo calcularon alrededor del 2002, y Edwards lo proyectó hacia el año 2020; aseverando Bond Hatfield que la cifra de petróleo remanente estaría alrededor de 1.550 millardos de barriles, Campbell y Laherrére la ubican en 1.000 millardos, y Edwards la calcula en 2.036 millardos… todo lo cual hace suponer que para mediados de este mismo siglo la humanidad enfrentaría una aguda escases de combustibles proveniente de fuentes de hidrocarburos.

…y la lista de los grandes consumidores no es más extensa, pues China, los Estados Unidos de Norteamérica, Rusia, India, Japón, Alemania, Canadá, Sur Corea, Brasil y Francia devoran 7,8 de las 12 mil millones de toneladas de petróleo equivalente que utiliza el mundo diariamente en materia energética, de las cuales 2,3 son de petróleo y 1,5 son de gas; es decir, aproximadamente el 48,5% del consumo energético de esos diez países más industrializados proviene de fuentes de hidrocarburos… así como el 74% de la energía que consume el resto del mundo.

En estos momentos, los hidrocarburos representan el 57,4% del consumo energético global, de tal manera que para lograr el balance mundial para el año 2050, fecha en la cual se prevé que la producción se haya retrotraído a cifras de 1950, a un siglo de distancia, el volumen de petróleo a reemplazar debería rondar los sesenta millones de barriles diarios, que no es tan fácil de lograr en tan poco tiempo, en apenas cuatro décadas. Estas son cifras aproximadas, por supuesto, y cada década se incorporan más recursos de hidrocarburos que los estimados la década anterior… pero igual ocurren con el consumo en los países de economías emergentes, cuyo incremento siempre ha superado las expectativas. De tal manera que con los recursos actuales deberíamos contar con un par de décadas adicionales, más o menos, para que ese equilibrio se estabilice con el uso de energéticos sustitutos, sobre todo en el sector transporte, terrestre y aéreo, donde los hidrocarburos líquidos parece ser más imprescindibles.

Como dato complementario, los otros energéticos representan las siguientes porciones del consumo mundial: carbón (29,6%), nuclear (5,2%), hidro (6,5%) y renovables (1,3%). De tal manera que los combustibles fósiles están en el orden del 87% del consumo global, con todos los problemas de efecto invernadero y calentamiento global asociados… y no son fáciles de reemplazar a corto plazo por otras alternativas energéticas, donde la más prolífica de ellas no es muy amigable por cierto.

II. Impacto en la industria petrolera venezolana…

Como una primera conclusión tenemos entonces que el 48,5% del consumo energético en los diez países industrializados más poderosos, proviene de fuentes de hidrocarburos, al igual que el 74% de la energía que consume el resto del mundo… por lo que actualmente los hidrocarburos representan en promedio un 57,4% del consumo energético global.

En consecuencia y tomando en cuenta que los recursos que poseen los diez países productores mejor dotados representan aproximadamente un 90 % del volumen global, el tráfico mundial de los crudos y productos derivados de los hidrocarburos es como se muestra a continuación4:Chkp2Ello implica un movimiento continuo de Tanqueros y Súper tanqueros (VLCC), desde el Oriente medio y del norte de Rusia, África y Suramérica, fundamentalmente, hacia los centros de consumos más importantes ubicados en Asia, Europa y Norteamérica… y para ello deben cruzar hasta media docena de puntos críticos para la navegación (Chokepoints) donde transitan unos 34 millones de barriles diarios de crudos y productos, un 40 % del consumo global, como lo son los estrechos de Ormuz, Malacca, Bad el-Mandeb y Bosphorus, así como los canales de Suez y Panamá. Por supuesto, esta variable se constituye en el aspecto neurálgico del concepto de mercado creado en Achnacarry que integró la cadena de comercialización desde el pozo hasta el consumidor final, refrendados luego por la OPEP y la AIE… http://wp.me/p29J0n-BF

Estas maniobras marítimas se han tornado bastante problemáticas dadas las realidades geopolíticas mezo orientales que complican cada vez más las rutas en torno a Ormuz, Bad el-Mandeb y Suez, donde circula casi el 50 % del volumen total navegado. Este argumento, aunado a los elevados niveles que registraron los precios de los hidrocarburos la última década, tal y como se muestra en el gráfico anexo de WTRG Economics5, le agregan factibilidad a la próxima frontera del mercado energético cual es la explotación de gas (y petróleo) contenido en mantos arcillosos subyacentes en suelos de los principales consumidores como los EE.UU, Europa y China… en detrimento de la importación de petróleo que sin dudas afectará de alguna manera industrias como la venezolana, potencialmente dependiente de exportaciones de crudos que requieren de tecnologías de punta para incorporar al mercado sus inmensos volúmenes de petróleo pesado, como los de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO), donde existen los recursos nacionales más importantes… aunque su reciente certificación (vía proyecto magna reserva6) ha sido cuestionada por entendidos en la materia dentro y fuera del país, tal y como nos lo presenta González en su trabajo mas reciente7.WTRGimage115Evolución de los precios del petróleo 1999-2012. Los precios de las cestas OPEP y de crudos venezolanos se mueven, por lo general, entre ambas curvas.

Pero esa materia relativa al Shale gas & oil, oportunamente abordada por otros autores del área como Romero8 y Hernández9, deberá analizarse detalladamente en el futuro inmediato pues por ahora nuestro problema primordial es otro: casi no somos competitivos con lo que tenemos y por lo visto, no estaremos en capacidad operativa ni tecnológica para implementar fracturamientos hidráulicos masivos y competir en esa nueva frontera a corto o mediano plazo… y ni siquiera sabemos si el país dispone de suficientes recursos de esa naturaleza, cuyos estudios integrados requieren a su vez recursos humanos técnicos e información privilegiada tanto de ciencias de la tierra como de ingeniería de yacimientos y producción, especialidades esas que han menguado en nuestro medio.

¿Cómo atendía el mercado la industria petrolera vernácula…?

Antes de la nacionalización de la industria petrolera vernácula, acaecida en 1975, en plena época concesionaria, cada consorcio internacional producía, refinaba y/o exportaba sus crudos y productos utilizando canales de comercialización propios. A partir de 1976 la empresa petrolera venezolana formulada para tal fin, Petróleos de Venezuela, S. A. (PDVSA), evolucionó nacional e internacionalmente en todas sus áreas de competencia, tal y como nos permitimos resumirlo a continuación:

En 1975 operaban en el país 11 empresas transnacionales más 3 vernáculas, una de ellas estatal, que con la nacionalización consolidaron sus actividades exploratoria, productiva y de refinación concluyendo la integración en 1978 con 4 empresas operadoras: Lagoven, Maraven, Meneven y Corpoven, filiales de PDVSA1. A partir de allí comenzó la expansión de la industria nacional para desarrollar sus operaciones, consolidar su parque de refinación, atender otras áreas sensibles al crecimiento empresarial dentro y fuera del país e incrementar su plantilla comercial, todo ello con miras a fortalecer su presencia en el mercado mundial de crudos y productos con clientes premium.

A continuación se ampliaría la estructura de PDVSA con la creación de Bariven, Carbozulia, Interven, Intevep y Pequiven, entre otras filiales con funciones específicas, que en conjunto con el Cepet y las oficinas de PDV en Europa y los EE.UU la consolidarían como una de las principales corporaciones energéticas del orbe, incluyendo todos los negocios de refinación adquiridos en Europa, los Estados Unidos y el Caribe, que proyectaron la empresa nacional del mercado a la jerarquía y le permitiera, al mismo tiempo, exportar crudos y vender productos1.

El único aspecto del negocio que PDVSA no desarrolló a plenitud fue el potencial de producción, ni siquiera después de los procesos de apertura, tímidamente ensayados a partir de 1991 con el conocido proyecto Cristóbal Colón, luego ampliados con las tres rondas de Reactivación de campos marginales, continuando con el negocio de Exploración a riesgo, además del desarrollo de la FPO, aún en progreso. El aumento de la producción de crudos fue contenido varias veces por la acción dogmática de las cuotas de producción colegiadas impuestas por la OPEP a partir de 1982, que limitaron la capacidad productiva del país sin afectar mayormente a los grandes competidores del Medio Oriente, que sin disponer del portafolio de recursos de PDVSA producen el doble o el triple de manera legítima, amparados en dichas cuotas, pero al controlar la sobre oferta en épocas de crisis entonces tratan de restringir la producción nacional aún más… ¡ironías de la vida!

De todas maneras, a través de la historia ha sido obvio el progreso de la industria petrolera venezolana, tal y como lo muestra la infografía elaborada por Hernández9. Nótese que en los períodos presidenciales de Betancourt, Leoni y Caldera I, mientras se ordenaba el mercado mundial con la creación de la OPEP y se aplicaba en el país la política de no concesiones, se mantuvo un alto nivel de producción (cercano a los 3,5 millones de B/D) a precios absolutamente disminuidos (menos de dos y medio US$/B). Luego, previo a la nacionalización de la industria y motivado a los graves problemas mezo orientales asociados a la guerra árabe-israelí del Yom Kippur, embargo petrolero incluido, el valor de la cesta criolla aumentó aceleradamente mientras los controles que imponía la OPEP comenzaban a restringir la producción nacional, tal y como se observa en los períodos de Pérez I y Herrera… durante el cual se produjo la guerra Irán-Iraq que elevó nuevamente los precios hasta que la crisis del Net back Saudita afectara otra vez tanto precios como niveles de producción, a mediados del periodo de Lusinchi1.Produccion_Petroleo_ValorCestaporperiodos presidencialesA continuación se vivieron años de estabilización, con precios alrededor de los 18 US$/B, dada la guerra del golfo Pérsico ocurrida durante el periodo de Pérez II, y se produjeron incrementos de producción que alcanzaron niveles cercanos a los 3 millones de B/D durante la apertura petrolera de Caldera II, cuando la crisis asiática conocida como efecto dragón perturbó de nuevo el mercado de crudos y productos hasta el inicio del primer periodo bolivariano de Chávez.

De allí en adelante, con la producción más o menos estabilizada, se han vivido épocas de fuertes aumentos de precios motivados al incremento del consumo en países de economías emergentes y otros industrializados, sobre todo ubicados en territorio asiático, que catapultaron los precios del crudo mas allá de los 100 US$/B a expensas del sacrificio productivo de los miembros de la OPEP, que redujeron su participación de mercado hasta un 35 % (de 80 % que tenían al momento de fundar la organización) favoreciendo, por supuesto, a los países productores afiliados a la AIE.

De tal manera que previo a la crisis asiática, que degradó el mercado petrolero en 1998, la producción nacional se ubicaba en unos 3,3 millones de B/D destinados fundamentalmente a los mercados de Europa, los EE.UU y el Caribe, una vez sustraídos 400 mil B/D que aproximadamente se consumían en el mercado doméstico, 20 mil B/D que  inicialmente se comercializaban con Cuba (vía sustitución de crudos del Mar Negro, que la URSS acordó intercambiar bajo el gobierno de Pérez I), 80 mil B/D que se enviaban subsidiados a Centroamérica bajo el pacto de San José (gestionado en el gobierno de Herrera), mas 30 mil B/D del intercambio Forcados con Nigeria. Ese era el potencial del país y esa su plantilla comercial al finalizar el segundo milenio1, que a partir de la recuperación del mercado vía banda de precios ensayada a principios de éste, más algunos sacrificios productivos adicionales, pues en el actual período presidencial se ha logrado promedios superiores a los 50 US$/B, que representan más del doble de los observados en los cinco períodos presidenciales anteriores a él… y hasta veinte veces los obtenidos a inicios de la era democrática contemporánea, que no es poco decir.

¿Cómo se atiende el Nuevo Mercado hoy día…?

El mercado natural de los crudos y productos venezolanos ha cambiado su plantilla comercial y variado su destino final, al mismo tiempo que ha mermado la capacidad de refinación dentro y fuera del país (http://wp.me/p29J0n-nh)… y además está siendo compartido con otros actores, híbridos en lo conceptual, que mercadean a través de empresas petroleras establecidas al mejor estilo capitalista, rentable y comercial, pero que son gerenciadas por individuos adoctrinados en los círculos comunistas que gobiernan sus respectivos países… ejemplos de ellas son Cubapet (http://t.co/LqYUhFkh) y CNPC China (http://bit.ly/ZoA7Ls)… [6], así como otra docena de compañías que han suscrito “asociaciones estratégicas” para la explotación de crudos de la faja (FPO), carentes de tecnología y de estructura empresarial para tal cometido.

Hoy día esos nuevos actores del mercado nacional, acompañados de otros herederos de sistemas socialistas como Rusia, Bielorrusia, Irán, India, Vietnam, etc., o algunos socios de Petroamérica que sólo hacen negocios con el Gobierno central, vía PDVSA6, han abandonado por completo al Sector Conexo nacional con quienes dieron los primeros pasos en esta industria… y de allí que el valor agregado que pudiera dársele al negocio petrolero venezolano, así como los beneficios de la tan cacareada transferencia tecnológica, han desaparecido del mapa, observándose la presencia de estos nuevos socios (del producto, más no de la labor productiva) únicamente en la plantilla de exportación de la casa matriz [7], tal y como se muestra en el cuadro a continuación elaborado por Hernández y González, con cifras del año 2011.Venezuela. Produccion de Petroleo e IngresosAquí comienzan a notarse ciertas incongruencias entre las cifras oficiales y otras disponibles en la literatura universal. Por ejemplo, lo producido en el país en el año 2011 según lo reporta PDVSA, luce hasta medio millón de B/D superiores a lo registrado por organismos como la AIE (EIA en idioma inglés). En relación a esa producción, nótese que 364 mil B/D se le acreditan a las empresas mixtas (que no incluyen la FPO), que era un segmento incipiente al cierre de la década anterior.

Y en cuanto al consumo, 600 mil B/D se destinan al mercado interno, lo cual representa un 50 % superior al registrado a fines de los años 90, sin que haya incrementado sustancialmente la capacidad industrial o eléctrica en ese tiempo, y además, los combustibles expendidos domésticamente tienen un subsidio tal que los convierte en los más baratos del planeta, en cifras tan insignificantes como 0,09 US$ por litro, en comparación con un dólar y fracción que se  paga, en promedio, en el resto del mundo9,10.

Y adicionalmente se despachan unos 300 mil B/D endosados a la solidaridad del ALBA (dos y media veces más que la década anterior) y 460 mil B/D al convenio financiero-comercial con la República Popular de China, un nuevo segmento en el que PDVSA paga hasta el flete; de tal manera que a la Corporación nacional solo le restarían unos 876 mil B/D para alimentar su sistema de refinación y/o para atender el resto del mercado a precios internacionales, en el caso pesimista… o 1.376 mil B/D en el caso más optimista. Según los cálculos indicados en la lámina superior, con ambos escenarios existiría un déficit en los balances de PDVSA variable entre 90 y 18.340  millones de US$, dado que por los inmensos volúmenes subsidiados (entre 82 y 66 % del total producido, según sea el caso analizado) no hay manera de ganar. Esta es la cruda realidad, que mientras disminuye la capacidad productiva y de refinación propia, incrementa el déficit corporativo por no poder atender el sistema comercial propio… sin considerar en estos cálculos las erogaciones que se hacen para comprar crudos y productos en el mercado abierto a fin de compensar el déficit operativo propio.

Impacto del elemento petróleo en las cuentas fiscales del país…

Hasta ahora hemos analizado la visión del mercado energético y de los hidrocarburos utilizando variables de cobertura mundial, pero regresemos al mundo petrolero en específico, no tanto para analizar sus problemas técnicos, que son muchos, recurrentes y apasionantes, sino los económicos derivados, que ya lucen insalvables… porque en el mercado natural de nuestros crudos, los Estados Unidos de Norteamérica, que aumentó su consumo en la última década en aproximadamente 400 mil B/D en relación a productos y refinados, pues se los deben haber comprado a otros suplidores porque las ventas nacionales disminuyeron allí 700 mil B/D en ese mismo período, tal y como analizado por Espinasa11, y aunque las cifras oficiales reportadas por la Estatal petrolera y el Banco Central de Venezuela (BCV)12 reflejan iguales niveles de producción durante toda esa década, las Cuentas del país, que es el issue a analizar en esta Conferencia, arrojan suficientes incongruencias entre los reportes internos y los suministrados por algunas fuentes internacionales que dificultan en grado extremo cualquier análisis racional [8].

ProdCifras de producción de la década tomada de reportes del BCV y/o referida por PDVSA.

Para comenzar veamos como ha sido el comportamiento de la producción en la petrolera nacional, PDVSA, la década pasada, según cifras oficiales reportadas en el sitio del BCV. Nótese la caída de producción en 2003 producto del paro cívico nacional de diciembre de 2002, que luego regresó a niveles de normalidad; no obstante, la producción reportada en los años 2009 y 2010 es inferior a la del año 2001. Inclusive, en esta gráfica podemos notar que la producción de cierre de década, año 2010, es superior a la indicada por PDVSA para 2011, que fue de 2,6 millones de B/D (o 2,373 según la OPEP13, tercera cifra oficial disponible para el año), lo que significa que la capacidad de producción nacional ha mermado un 20 % de manera sostenida durante los últimos 3  años, de acuerdo al escenario optimista planteado por la misma Corporación nacional, dado que las cifras ofrecidas por la AIE son incluso 19 % inferiores ese último año… ¿habremos perdido un 35 % de productividad en tan solo tres años?

Una vez convertida esa producción de crudos en cuentas fiscales, el siguiente cuadro nos muestra los ingresos obtenidos por la nación por la exportación de esos bienes y servicios (expresados en moneda nacional al cambio del momento, según indicado por el anuario del BCV, sin considerar los aportes al Fonden13).

CifrasBCVNótese que la exportación de bienes y servicios petroleros observaron un incremento sostenido del 2003 al 2008 motivado a la tendencia alcista de los precios, manteniendo un nivel de producción más o menos constante; pero después del efecto Ninja de 2008 la tendencia ha sido errática y la disminución de la producción ha tenido mayor efecto sobre las cuentas que el nuevo incremento de los precios del crudo. Mucho menos explicable es el ingreso de divisas al BCV, inclusive inferior al monto de las exportaciones.

Por último, consideremos los valores del Producto Interno Bruto (PIB) reportado en la literatura. Los números mostrados a continuación indican el comportamiento observado por organismos internacionales, reportado en el sitio Index Mundi (IM)3.

graficoPIBindexMundiSegún estos números aproximados, el PIB de la nación se duplicó en el segundo lustro de la década pasada en relación al primero (unos 320 millardos de US$ vs 160). Ahora bien, las cifras extraídas del sitio del Banco Central de Venezuela (BCV) ofrecen la misma tendencia, según lo analizan Rincón13 y Urdaneta14, aunque numéricamente son diferentes pues de acuerdo al Banco central, el PIB de la nación se triplicó en el período analizado, tal y como se aprecia a continuación:

graficoPIBbcvNo obstante, contrastando en detalles las cifras del último trienio que nos ofrecen ambos sitios, BCV e IM, observamos entre ellas diferencias materiales muy importantes, tal y como se muestra en el siguiente cuadro:

PIBvsPIBEsas diferencias deben de existir, en parte, por la distorsión cambiaria de la relación US$/bolívar, que no se sabe con exactitud cómo es considerada en el informe del IM. En segundo lugar porque no se conoce a ciencia cierta cuáles son las cifras de producción del IM, si las reportadas por PDVSA o las que ofrecen la OPEP y/o la AIE… y si toman en cuenta o no las compras externas de crudos y productos para abastecer el mercado y el sistema de refinación de la Corporación nacional. Y en tercer lugar, tampoco se sabe qué nivel de precios de los hidrocarburos utiliza el IM para sus cálculos, si bien las referencias tomadas del mercado internacional o las utilizadas en los presupuestos gestionados por nuestra Asamblea Nacional. Esos tres parámetros, sin dudas, son los principales causantes de las incongruencias observadas en las cifras presentadas por ambas instituciones, que a la fecha lucen irreconciliables.

Y para completar ese cuadro confuso, dramático, es importante anotar también que la liquidez monetaria en suelo venezolano casi se duplicó en ese mismo trienio, pasando de 233,7 a 444,9 billones de Bs en manos del público consumidor… porque nuestro signo monetario no circula en ninguna otra parte del mundo, calcando un control monetario tipo Mercantilista pero inverso. Este fenómeno se produce al unísono con la disminución de las reservas internacionales de un 16,6 % en esos tres años, lo cual es sumamente preocupante, al igual que las ventas de oro. Al mismo tiempo las importaciones nacionales disminuyeron más del 20 % ese mismo trienio, sobre todo las del sector privado (que refleja más un lack de actividad que ahorros debido al aumento de productividad) porque las públicas siguen aumentando, aunque en la década estudiada las importaciones se incrementaron cinco veces en tan solo cinco años, de 2003 a 2008… ¡a buen entendedor!ImportacionesEpitafio anunciado…

En cuanto a las tendencias afectadas por los vaivenes del mercado petrolero, las cosas están más o menos claras: A iguales niveles de producción, los incrementos de los precios del crudo se traducen en mejores ingresos, no tan cuantiosos como esperado por los formidables subsidios internos y externos en materia de volúmenes suministrados y precios de venta, mientras que los excedentes monetarios son consumidos casi inmediatamente por la vía de las importaciones, que se constituyen en el argumento utilizado por el Estado todopoderoso para compensar la ausencia de demanda agregada, no producida en el país… Monetarismo puro, también inverso.

Pero por otro lado, las incoherencias de los indicadores nacionales representan claras distorsiones del mercado derivados de los controles y/o manipulaciones de casi todos las variables económicas y financieras asociadas, tales como: precios de productos de consumo colectivo, moneda nacional y divisas, subsidios al producto y a la producción ineficientes, altas importaciones de bienes y servicios que se distribuyen también subsidiados a fin de compensar la falta de productividad interna, demolida dogmáticamente… aparte del nuevo concepto endógeno abordado por el ministro Giordani como lo es la “regaladera”, dentro y fuera del país, que parece ser una circunstancia inconstitucional más que una variable económica y que hoy día simboliza el mal de todos nuestros males. Pues todas esas deformaciones son un claro indicio de que la política fiscal del gobierno, formulada al mejor estilo Keynesiano -pero descuidando la producción interna-, no puede o no ha podido re- enrumbarse en momentos depresivos, cuando se afectan sensiblemente los niveles de producción y/o de los precios del petróleo y sus derivados, incrementando inexcusablemente el endeudamiento interno y sobre todo, el externo, para seguir manteniendo el mismo ritmo de egresos como si nada estuviera ocurriendo [9]. Eso ha conducido a situaciones extremas la economía del país, cuya presión sobre la sociedad es ya indisimulable… tal y como ha sido analizado por varios autores16-19, y como aconteció a finales del periodo presidencial de Jaime Lusinchi, con todas sus secuelas asociadas1.

La existencia de estas incongruencias nos plantean dos supuestos: El más fácil de imaginar, como bien lo comentaron mis dilectos contertulios de la Escuela de Economía de LUZ, cito: “resulta que esas cifras no son del todo ciertas, por cuanto las manipulan y moldean para ofrecernos una realidad ficticia del país, a todas luces inexistente”… En cambio, el segundo supuesto es más difícil de digerir y mucho más preocupante a la fecha, porque si resultasen ciertos todos los números publicados por el Banco Central, ¿cuál sería entonces el verdadero diagnóstico de la economía nacional, de la mano de la industria petrolera y su nuevo mercado?

Por esa razón seleccioné por apropiada una reflexión de V. I. Lenin para el epígrafe de este trabajo, recogida en el prologo de la segunda edición de sus obras completas20, cito de nuevo: En una época revolucionaria el país vive una vida tan rauda y agitada que es imposible determinar, en el fragor de la lucha política, los grandes resultados de la evolución económica… porque resulta que a los revolucionarios extremosos como él se les va el tiempo en los planteamientos de sus luchas políticas, conceptuales, abstractas, y poco atienden los grandes problemas económicos derivados del funcionamiento del Estado totalitario, absolutista y clientelar que diseñaron… que siempre imaginan glorioso en todos los sentidos pero que al final del cuento, las crudas realidades derivadas de la desatención y/o la mala administración de las riquezas nacionales, además del despilfarro que no pueden o no quieren controlar, terminan por tragarse la revolución misma, tal y como ha ocurrido en todos y cada uno de los casos históricos vividos hasta nuestros días… y esa historia es indeleble, y está allí, atestiguando y amenazando con repetirse.

…Aunque la tendencia universal ha venido cambiando desde comienzos de este milenio, y hoy día varios Estados soberanos con gobiernos de corte socialistas moderados o claramente comunistas que han entendido a plenitud el mundo actual, han sido exitosos insertándose en el quehacer económico globalizado al mejor estila Capitalista, productivo y competitivo, por lo que para algunos analistas políticos contemporáneos, pragmáticos, ya está clara la orientación conceptual del denominado Socialismo siglo veintiuno¡El Mercado libre!

Notas y referencias…

1. Franco D´Orazio P.: Análisis Económico aplicado a la Industria Petrolera, Editorial Libros en Red, Argentina 2007… http://wp.me/p29J0n-4 … Blog: www.hechosyopiniones.com

2. Literatura enciclopédica:

*Diccionario Enciclopédico Salvat, Undécima edición, Editorial Orinoco, Caracas 1964.

*Real Academia Española, diccionario de la Lengua Española, Vigésima primera edición, Editorial   Espasa Calpe S. A., Madrid 2000.

*WikipediA, la enciclopedia libre… última cita diciembre de 2012.

3. Index Mundi… www.indexmundi.comhttp://bit.ly/aSyLaiCIA World Factbook

4. Movimiento Petrolero Mundial… http://1.usa.gov/VuttfJhttp://read.bi/UkCBCIhttp://1.usa.gov/U2dwgU

5. James Williams: WTGR Economics…  www.wtrg.com

6. Página oficial de Petróleos de Venezuela, S. A… http://bit.ly/TZod7X

7. Diego J. González Cruz: “Mas sobre las reservas oficiales de Petróleos de Venezuela, S. A.”, Barriles de papel N° 95.

8. Evanán Romero… http://elmercadopetrolero.wordpress.com/

9. Nelson Hernández… http://plumacandente.blogspot.ca

10. Diego J. González Cruz: “Una salida para los subsidios a la gasolina”, Barriles de Papel N° 92… http://bit.ly/UK2YSM

11. Ramón Espinasa: “Venezuela Oil Sector Performance: 1984 to 2012, Scenario 2020”, june 2012, subaeshi@gmail.com

12. Página oficial del Banco Central de Venezuela… http://www.bcv.org.ve/ y del Instituto Nacional de Estadísticas… http://www.ine.gov.ve/

13. Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), Centro Internacional de Energía y Ambiente (CIEA): “Venezuela, la energía en cifras 2009-2011”, Caracas 2011.

14. Profesora Idana B. Rincón Soto: “Gestión Pública en Políticas de Integración, Crecimiento Económico, Pobreza y Desarrollo Humano en Venezuela (2000-2010)”; Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad del Zulia, Maracaibo 2010.

15. Profesor Armando J. Urdaneta Montiel: Entrevista personal, noviembre-diciembre de 2012.

16. Petróleo… ¿Porqué involucionan los precios?… http://wp.me/p29J0n-e1

17. Alberto Cisneros L.: “Consideran necesario adelantar una apertura petrolera, Especialistas sostienen que es alto el endeudamiento de Pdvsa”, El Universal, sábado 8 de diciembre de 2012… http://bit.ly/Uy2Ho7.

18. Alexander Guerrero E.: “La Economía Política de como depredar a la Economía Privada”… http://bit.ly/WVxPxY

19. Arnold Volkenborn: “Pérdida del mercado petrolero venezolano”…  http://bit.ly/RR83yj

20. V. I. Lenin: Obras Completas, Editorial Cartago (Tomo III), Buenos Aires, Argentina 1957.

[1] En palabras del economista y liberal austríaco, Ludwig H. von Mises, la construcción imaginaria de una economía de mercado puro o sin trabas supone que existe división del trabajo y la propiedad privada (control) de los medios de producción, y por consiguiente, habrá un mercado para el intercambio de bienes y servicios… http://bit.ly/TzTwVJ

Se supone que el funcionamiento del mercado no es impedido por factores institucionales; y que el gobierno, el aparato social de compulsión y coerción, intenta o se interesa en la preservación de la operación del sistema de mercado, se abstiene de obstaculizar su funcionamiento, y lo protege contra infracciones por terceros… http://bit.ly/Sneo14

[2] El mercantilismo es el conjunto de ideas económicas que consideran que la prosperidad de una nación-estado depende del capital que pueda tener, y que el volumen global de comercio mundial es inalterable. El capital, que está representado por los metales preciosos que el estado tiene en su poder, se incrementa sobre todo mediante una balanza comercial positiva con otras naciones (o, lo que es lo mismo, que las exportaciones sean superiores a las importaciones). El mercantilismo sugiere que el gobierno dirigente de una nación debería buscar la consecución de esos objetivos mediante una política proteccionista sobre su economía, favoreciendo la exportación y desfavoreciendo la importación, sobre todo mediante la imposición de aranceles. La política económica basada en estas ideas a veces recibe el nombre de sistema mercantilista. Los pensadores mercantilistas preconizan el desarrollo económico por medio del enriquecimiento de las naciones gracias al comercio exterior, lo que permite encontrar salida a los excedentes de la producción. El Estado adquiere un papel primordial en el desarrollo de la riqueza nacional, al adoptar políticas proteccionistas, y en particular estableciendo barreras arancelarias y medidas de apoyo a la exportación… http://bit.ly/YBq711

[3] La Escuela de Economía de Chicago es una escuela de pensamiento económico partidaria del libre mercado, -aunque dentro de un régimen monetario estricto, definido por el gobierno-, que se originó en los departamentos de Economía y en la escuela de negocios Booth de la Universidad de Chicago a mediados del siglo XX. Fue liderada históricamente por Milton Friedman (Premio Nobel de Economía en 1976) y George Stigler (Premio Nobel de Economía en 1982). Dentro de la economía de mercado el pensamiento económico de esta escuela se encuentra en contradicción a las teorías de la síntesis clásico-keynesiana. En la metodología, sus estudios suelen estar más basados en el uso de estadística antes que en la teoría… http://bit.ly/QPaTCm

[4] Keynes refutaba la teoría clásica [5] de acuerdo a la cual la economía, regulada por sí sola, tiende automáticamente al pleno uso de los factores productivos (la tierra, la labor y el capital) o medios de producción (puesto en práctica por los burgueses para sustituir el modo de producción feudal, capitalistas, terratenientes… o empresarios). En términos no técnicos, el liberalismo económico clásico supone que cuando se produce un bien se han producido también los medios para su compra (en la medida en que para producirlo se ha gastado dinero, ya sea en inversiones de capital, compra de materias primas, sueldos, etc.). Sugiere que para fomentar crecimiento económico hay que fomentar la producción… a más producción, más dinero, más compras, etc. Así, en el largo plazo, no solo todo lo que se produce es lo mismo que todo lo que se compra, sino que todos están interesados en que el sistema funcione a máxima capacidad (se logra un equilibrio entre la producción y la demanda agregada que tiende al máximo uso de los “recursos económicos”, incluyendo el pleno empleo. En esa situación lo racional es utilizar inmediatamente cualquier ingreso, dado que mantener dinero sin uso no produce beneficios… http://bit.ly/TL6r88

[5] La Economía clásica, también conocida como Economía política, es una escuela de pensamiento económico cuyos principales exponentes son Adam Smith, economista y filósofo escocés del siglo XVIII, así como Jean-Batiste Say y David Ricardo, pionero de la macroeconomía moderna y encargado de profundizar el análisis de los circuitos de producción desarrollados por François Quesnay y los fisiócratas, quienes afirmaban la existencia de una ley natural por la cual el buen funcionamiento del sistema económico estaría asegurado sin la intervención del gobierno… http://bit.ly/SFH45G

Esta es considerada por muchos como la primera escuela moderna de economía, que incluye autores tales como el prusiano Karl Marx (quién junto a su conterráneo Friedrich Engels desarrollaron el socialismo científico, el comunismo moderno y en consecuencia… el marxismo, que incorpora al proletariado como factor fundamental de producción estatal), Thomas Malthus, William Petty y el liberal Frédéric Bastiat. A esta escuela también pertenece Johann H. von Thünen y se considera que el último clásico fue John Stuart Mill. El término “economía clásica” fue acuñado por Marx para referirse a la Economía ricardiana (modelo económico del comercio internacional, basado en la economía de Ricardo y James Mill y sus antecesores).

[6] A título de inciso, la única experiencia que tuvimos negociando directamente con una empresa petrolera china fue precisamente con esa, CNPC China, representante aquí del negocio petrolero que el gobierno chino dirige desde Beijing, pero con personalidad jurídica radicada en las islas Caimán, ustedes saben, para ponerle distancia legal a cualquier malcriadez criolla. Aquella oportunidad de negocio se dio durante la Apertura de Gas Venezuela 2000, planificada en la “antigua” PDVSA pero ejecutada por su “nueva” estructura empresarial. Suscribimos un acuerdo de negocios entre el Consorcio Venezolano de Operaciones Petroleras y de Gas (Consorcio VOPG), que fundamos en conjunto con nueve empresas nacionales e internacionales a fin de ofrecerle servicios integrados a la industria petrolera nacional, y la empresa CNPC China, la cual fue muy amable y diligente en formular su asociación con VOPG y estuvo disponible para todas las discusiones y reuniones técnicas a fin de establecer el plan de prospección y posterior desarrollo del área… pero al momento de la verdad, cuando se sometió la oferta económica a las autoridades ministeriales que exigían garantías en moneda norteamericana (¿En un gobierno de corte socialista?) para soportar la operatividad del proyecto, que las empresas nacionales no tenían disponible dado el control de cambio vigente… y por más que le ofrecimos a CNPC contra garantías en el país, pues quedamos esperando respuesta de Beijing hasta el sol de hoy.

Igual nos ocurrió meses antes con la empresa india ONVG Videsh Ltd., sólo que en esa oportunidad un asalto de grupos armados provenientes de Cachemira al soberano congreso de la nación india en Nueva Delhi, rompieron todo dialogo productivo… y así la oferta del campo Ambrosio sería declarada “desierta” hasta nuestros días; que por tratarse de un campo de gas de baja potencialidad inicial, fluido éste no exportable por definición y además, subsidiado en el mercado interno, pues no ha sido del interés de nadie ofertarlo.

Pero algún tiempo después, tras ese par de amargas experiencias nacionales y otras internacionales, en Ecuador y Trinidad, respectivamente, donde dilapidamos recursos y talentos, entendimos que en realidad la problemática de esas asociaciones estratégicas con fines específicos en el área energética no dependen en lo absoluto de las interrelaciones profesionales o técnicas entre grupos empresariales, o del conocimiento práctico que se tenga del área a estudiar o que se aspire operar, sino de la mentalidad política, dogmática, del interlocutor gubernamental así como de su concepción del negocio o de cómo hacer negocios con el sector conexo nacional.

[7] Tal vez la única excepción de esta regla en la construcción de un reformador de crudos llevado a cabo por parte de empresas chinas en el condominio de Jose, en el Estado Anzoátegui.

[8] Los gráficos y figuras tomadas del sitio oficial del Banco Central de Venezuela, conservan la identificación y numerología original de dicha fuente, para identificar plenamente su procedencia.

[9] Esta variante de las cuentas fiscales, las fuentes de financiamiento vía deuda interna y/o externa, no ha sido tocada en este trabajo por no corresponderse con la materia petrolera en sí; a pesar que la Corporación nacional ha sido utilizada en más de una oportunidad para la consecución de sus propios recursos vía deuda o para apalancar al sistema financiero nacional, endeudándose de manera simple utilizando sus reservas de petróleo y gas como garantías, o comprometiendo sus volúmenes de producción “a futuro” como suerte de flujo de efectivos en los compromisos de pagos acordados. Este juego perverso ha conducido a la empresa petrolera estatal a contraer niveles de deuda superiores a los 40 millardos de US$, al mismo tiempo que los compromisos de pago interno y externos del país se aproximan a los 150 millardos de US$… ambas cifras diez y cuatro veces superiores, respectivamente, a las existentes a principios del período analizado, muy a pesar de los ingentes recursos encajados vía mercado petrolero.

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